domingo, 6 de febrero de 2011

Una de las partes más importantes de los viajes... lo que queda de ellos

Todo buen viajero busca argumentos para elegir tal destino o cual ruta específica. Una vez toma la decisión internamente la comparte con la pareja, amigos o familia que desea compartan con él este viaje. No es tarea fácil, roza tanto las artes comerciales de la buena venta: es un sitio que hay que ver una vez en la vida y el precio está genial si lo reservamos ahora, además mezcla cultura, con relax y aventura, etc, etc como la vertiente más emocional, vamos a recordar toda la vida haber estado juntos caminando por la muralla china, subiendo al Machu Pichu o viendo Chiche Itza, es tan romántico cenar a orillas del Sena y pasear por uno de sus trece puentes, le contaremos a nuestros hijos y amigos que ahi fue donde te confesé mi amor y te pedí matrimonio, etc, etc.

Si hay éxito en la venta del viaje y convencemos a nuestro target de que hagamos ese viaje que deseamos, tan sólo queda la ardua tarea de reservar, contratar, pagar y sobre todo, planificar el viaje. En esta ocasión suele ser del tipo, tú decides destino, tú te comes el marron de planificarlo todo.

Bueno pues vale, como en mi labor de venta me tocó investigar las bondades de este sitio, creo que será más sencillo para mi. Como planificas todo muy bien, crees que será perfecto y optimizarás el tiempo que pases en el destino, pero no has contado con ciertos issues que suelen repetirse en estas ocasiones: jet lag, cambios en los horarios, retrasos en los vuelos, el hotel no es lo que ofrecía, la agencia local te estafa y encima te sienta mal la comida exótica local. No importa, pues es parte de la aventura y del saber hacer del país.

Cuando llega el último día, solo quedan dos cosas pendientes. Una, gastar el dinero si no son las monedas que usas habitualmente en tu país, en este caso los euros. Dos, comprar recuerdos, regalos y detalles para familia y amigos que te encargan cosas. Esto no es fácil, pero dependiendo del destino unas veces se va haciendo sobre la marcha y otras veces, se dedican días enteros a la compra de productos locales. Es el caso de Túnez, Marruecos o México quizás, que tienen sus mercadillos o zocos y donde el regateo forma parte del juego.

¿Cómo descubrir qué es lo que hay que comprar, si o si? No es fácil, si has navegado en muchos foros allí habrá salido esta idea, en México serán calendarios mayas, ajedrez de malaquita o máscaras de luchadores. Según tu presupuesto podrás comprarte los imprescindibles o todos, yo tuve que elegir entre una hamaca que no tenía donde colocar o un ajedrez al que no sabía jugar.

La malaquita es una piedra semipreciosa, pero Wipipedia dice que "se ha intentado muchas veces grabar en malaquita pero inútilmente. La materia es demasiado blanca y las múltiples fajas que presenta en su pasta no permiten obtener figuras que tengan un aspecto verdaderamente artístico. ((Este material ha sido utilizado en la creación del actual Trofeo de la Copa Mundial de Fútbol. Utilizado en la parte inferior del mencionado trofeo))."

Pues bien, elegí el ajedrez. Y aprendí a jugar.
Y para mi México fue algo increíble y ya sólo conservo recuerdos, fotos... ¡y mi ajedrez!
Así que consejo: ahorra, infórmate, y haz de tu regalo algo nuevo a incorporar en tu vida :)




1 comentario:

Provincianas dijo...

Totalmente fan incondicional de cómo explicoteas esto de: vendes viaje-organizar viaje. ¡Y qué bien les viene a algunos!

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