martes, 8 de mayo de 2012

Historia de cómo aprendí inglés (parte dos)

El aterrizaje en Londres... y mi tartamudez

Es increíble la frustración que uno siente cuando tiene muchas cosas que decir pero no es capaz de expresarse con claridad, una pronunciación adecuada y en definitiva, decencia. Asi que la solución inicial es el silencio. Error. Ahora lo sé, habla, habla, pregunta y sé pesada (o pesado) y pide que te corrijan -pocos lo hacen-. Aún recuerdo mi primera entrevista en un Pret A Manger de Holborn... que prácticamente la hizo mi novio, ¡pero es que no me salían las palabras! Intentaba llevarme la conversación de casa. Do you have any vacancy? Could I do an application form? y fórmulas por el estilo, pero cuando uno obtiene la variedad de respuestas ahí llega el drama. Mi inglés era para llorar (y eso que se supone que ya tenía tercero de la escuela de idiomas, o sea el FIRST) asi que me entraban unos agobios que no entendía muy bien, ¡con lo sociable que he sido yo siempre! Da igual, aqui tienes que volver a hacerte a tí mismo.


Pero no pasa nada, en cuestiones laborales la virgen vino a verme y en pocos días comencé a trabajar en Hammersmith en un restaurante español de camarera y olé. Pero ups! Aun no tenía un hogar! El amigo Gumtree era más un reto que una ayuda, hombres que ofrecían su cama, parejas que ofrecían su sofá, amigos que alquilaban un colchón... y yo que ya estoy mayor para estos trotes quería una habitación para mi solita, ¡y con internet! ¿Acaso pido tanto? Encontré la habitación de mis sueños en la que luego sería mi casa en una entrevista de lo más catastrófica -asi es, aqui te hacen un casting hasta para buscar compañero de piso, asi que ya puedes sonreir, yo los primeros meses parecía lela, todo el rato sonriendo para no parecer una borde porque no daba conversación- asi que de nuevo mi novio me salvó la vida echándome capotes y haciendo de traductor. ¿Qué ha dicho la rubia? ¿Por qué os reiais antes? ¿Cuánto ha dicho que tengo que dejar de bond? Un mal entendido en estos temas de business ¡puede ser fatal! Total que esa noche me comunicaron el veredicto: the room is yours, congrats! Mis nuevos compis de Nueva Zelanda y Australia me garantizaban un mínimo de conversación en inglés ¡bien! Mi trabajo como camarera me garantizada siempre la misma conversación con los clientes, pero también en ingles ¡otro bien!

La academia fue sencilla, Google Maps es el mejor invento desde el chocolate asi que entro cada día casi más que a Facebook. Hi, Callan Method! Asi que encontré una academia barata y cerca de casa y del trabajo y con Viento, aquella bici azul, ¡tardaba menos de 5 minutos! Nice, en un mes había logrado mi rutina. Ahora tocaba a hacer los deberes. Los hot spots para mi son:

HMV. ¡DVDs originales a 3 libras!
Evening Standard a diario, ¡con subrayados y todo!
How to  influence, de Jo Owen, mi primer libro en inglés (en Londres, se entiende, en el cole me leí, como todos, a Oliver Twist, el Fantasma de la Ópera...)
Grammar in Use (intermediate)

Y aqui a eso de los 3-4-5 meses eso de "el inglés va llegando". Mi madre: ¿ya sabes inglés? Mi tía: a ver si aprendes inglés rápido para que vuelvas pronto a casa. Mis amigos: seguro que ya sabes un montón de inglés.

No - NO - no - nooooooooooo

Logro 1. Controlaba las conversaciones cotidianas del trabajo y de casa. Pillaba el método Callan. Facilidad para las transacciones del banco o el móvil -aqui cuando ingresas dinero no te piden ni tu nombre, asi que todo hay que dejarlo muy clarito con una sonrisa, un please y un excuse me-.

Logro 2. Me hacía con la ciudad. Aceptaba que en diciembre a las 3 y media de la tarde anochecía y que los días son, en general, de color gris. ¡Ya tengo dinero! Primeros viajes, aventuras y ¡compras! Soy feliz con el weekly payment.

Logro 3. Busco mi primer swap, Vincent, que resultó ser un fiasco al final.

Logro 4. ¡¡Entiendo a los extranjeros de cuya lengua materna no es la inglesa!! O sea italianos, pakis, indios (con los que viví luego), albanos y lo que se me pusiera por delante.

Logro 5. Hago mio el sistema: "Escucha una frase, entiende al menos una palabra y a partir de ahi inventa y contesta sobre lo que creas que está tratanto la conversación". Si has entendido mal no pasa nada, probabemente no vuelvas a ver al otro sujeto. Si no se entiende tu respuesta tampoco pasa nada, vuelve a intentarlo con otras palabras o mejor... ¡con gestos! Ese si que es un idioma que he perfeccionado en Londres.
  
YO TAMBIÉN creo que los ingleses utilizan muy a la ligera palabras como exciting, darling o enthusiastic

Y como no, tras los primeros logros llegan las primeras decepciones con el idioma, el estancamiento, la vagancia, el curso de marketing en la universidad, dejo el trabajo y empiezo uno nuevo... y peor, me voy a casa en Navidad peeeero... ¡volveré!

Y volví para pasar la Nochevieja frente al Big Ben.
(continuará)

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