martes, 12 de marzo de 2013

Cómo hemos cambiado...

Cualquiera que lea mi blog desde sus inicios alucinará con lo que voy a contar. Tranqui, yo también alucino, pero hasta nuestros ancestros demuestran eso de que con cada edad van llegando cosas nuevas, y que está en nosotros adaptarnos y disfrutarlas o revelarnos y no aceptar nuestro cuerpo y nuestras limitaciones. Como diría Goyo Jiménez, no lo digo, lo hago (y lo escribo):

No aceptar limitaciones: tienes una despedida de soltera y quieres salir a darlo todo los tres días... pero no puedes porque tus resacas ahora son LEGENDARIAS. ¿Cómo sobreviviste a esa universidad de 24horas en Salamanca? Porque tenías 20 años. Y eso es asín.

Aceptar limitaciones: antes llegaba la operación pivón y con estar una semana sin cenar pizza ni comer entre horas tu cuerpo se ponía a tono. Ahora no lo entiendes, pero te requiere el doble de esfuerzo bajar esos kilillos de más, es como si te hubieran cogido cariño con los años ¡y no quisieran soltarse!

La historia es que ahora que soy la flamante dueña de una bici y me estoy iniciando en el mundo runner veo la vida de otro color. Pues si, porque lo primero ha sido por obligación y lo segundo por devoción. La obligación moral, claro, por que a Víctor le encanta practicar todo tipo de deporte y en este entretiempo, tras los esquies y las raquetas, llegan los patines, el padel y la bici para, en unos meses, dar pie a las palas de playa y las tablas de body board (¡por favor que llegue ya!).

Pero eso no es lo mejor, en abril voy a correr mi primera carrera (al menos intentarlo), ya basta eso de ir de público y pensar: joer esa señorina con esas lorzas flotantes y se termina la de 10 kilómetros, o lo de mira ese señorin con sus sesentaimuchos dándolo todo. Pues bien, este año participaré con mi amiga Anita y miles de personas más en la XIII Media Maratón de Madrid (en su versión de 5 km) y parafraseando a los de Splash: "¡esto es un reto gordísimo para mi!" y voy a tirarme a la piscina.

No, no me mires así, vamos cumpliendo años y hay que cuidarse más. Ahora los cumpleaños empiezan a las dos de la tarde y no a las dos de la mañana. Hay amigas que van teniendo NIÑOS, y hay que adaptar horarios y locales para quedar. Y hay que ponerse crema chicas. Y hay que cenar ligerito y dormir 8 horas. 

A cambio, segun Jennifer Aniston, alrededor de los 30 la mujer alcanza la plenitud y da con su peinado perfecto. Y, tal y como preveíamos en los propósitos genuinos para 2013, muchas de tus salidas entre semana se relacionan más con el networking que con los amigos de toda la vida.

3 comentarios:

Provinciana dijo...

Y fuerza de voluntad, hay que tener mucha fuerza de voluntad.
Enhorabuena, bien satisfecha debes de estar porque lograr quitarse cosas y ponerse otras, es un triunfo.
Te digo mientras te leo comiendo gominolas de picapica.

Silvia -Una Fan Incondicional- dijo...

gracias por los ánimos! te leo cenando un M-Joy de Milka, que quiera cuidarme un poco más no quiere decir que vaya a negarle a mi cuerpo algun pequeño capricho diario, jejeje

Pedro Molleda dijo...

curioso... escribes en mi blog, leo el tuyo y me encanta... y estuvimos corriendo la misma carrera

casualidad? no lo creo!!

Salu2

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