jueves, 16 de mayo de 2013

Candy Crush, entre el spam y la genialidad

En el capítulo de pequeñas adicciones de la vida cotidiana del mes de mayo toca incluir un juego que le hace sombra a aquella Granja de Facebook de 2009. Tras meses recibiendo solicitudes para jugar al Candy Crush de King.com (ya tiene 6 meses de vida), hace cuatro días me descargué la aplicación con más calorías de la historia. Una dulce adicción... que espero que se me pase pronto.


¿Por qué me parece que es un juego digno de mención? Hay varias cualidades que hacen que su estrategia social -está sincronizado en tiempo real con Facebook- me parezca muy potente:
  • Tú solo irás más rápido, pero acompañado llegarás lejos. Un principio básico para cualquier logro que nos propongamos en la vida, aplicado al juego: puedes avanzar pero si tienes amigos que te den vidas, movimientos o tickets, lo harás de forma más eficaz.
  • Es gratuito, pero podrás impulsar tu carrera si te comprometes. Si te conectas y compartes en Facebook tendrás una vida extra. Una sola vez, para que no seas un spammer. Si ves nuestro video patrocinado (gimnasio Curves en mi caso, foco en target) tendrás otra vida, pero no te vamos a estar agobiando con publicidad sin ton ni son. Un anunciante, una vida. Podrás pagar para conseguir vidas extra o trucos que te ayuden a superar ciertos niveles, pero eso ya depende de la impaciencia y la pericia de cada uno.
  • Reconocimientos y motivación. Igual que los tablones públicos de objetivos que proponen algunas compañías, puedes ver cómo evolucionan tus compañeros/competidores, cuando les alcanzas te salta la ventana animándote a que sigas avanzando y señalando a quién has superado ya. De la misma forma puedes ver qué compañeros están penalizados sin jugar XX días y cuáles están en tu mismo nivel pero con más puntos (quienes son más eficientes).
  • Cuenta una historia. El juego de los caramelos con más de 45 millones de usuarios está basado en la mítica táctica de los diamantes, una especie de tetris donde juntas colores y si tienes suerte, se convierte en un bollo destructor, o puedes usar una piruleta para destruir una pieza... Cuenta la experiencia y el desarrollo de una fábrica de dulces: Mezcla de caramelos e ingredientes para conseguir un resultado especial, con rayas, poderes especiales o bombas de color. Gelatina, avellanas o cerezas que puedes utilizar para "cocinar" tu sugar crush, todo esto aderezado con un tiempo justo y un número de movimientos limitado. Vamos, como una cocina normal, seguro que a los de Haribo o Chupa Chups les habría venido genial descrubirlo antes, esto si que es un buen ejemplo de gamification y engagement con tu cliente potencial.
  • Comunidad fan. Sólo hay dos opciones: puedes ser un fan incondicional o un detractor acérrimo al juego, sus solicitudes y sus actualizaciones en el muro de tus amigos de Facebook. Si este último es tu caso, tranquilo, pasará, como pasó la Granja, el Apalabrados o cualquier adicción social. De todas formas tampoco te cuesta nada, si llegas a ver una solicitud mía... enviarme una vida :)
Y si piensas que con esta petición interesada soy un caso perdido no te preocupes, he visto por ahí una infografía para dejarlo y prometo que si veo que el juego me supera... me miraré.




2 comentarios:

Provinciana dijo...

Todo es color caramelo hasta que te atascas en un nivel y, después de mes y pico intentándolo, sigues ahi, y no te rindes.....terrible.

Elvis dijo...

No puedo desengancharme!! Cuando me quedo sin vidas estoy como perdida!

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